Pablo Rodríguez Laurta, acusado por el doble femicidio de Giardina Luna y Mariel Zamudio, enfrenta una nueva imputación judicial luego de que peritos detectaran en su teléfono celular archivos con contenido de abuso sexual infantil.
La medida fue dispuesta por el fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual del Primer Turno, Juan Ávila Echenique, quien le atribuyó el delito de tenencia de representaciones de menores de 18 años en actividades sexuales explícitas y de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, figura contemplada por la legislación como una modalidad de abuso sexual infantil.
El material fue hallado tras la apertura y peritaje del dispositivo móvil, que había sido secuestrado cuando Laurta fue detenido en la provincia de Entre Ríos. En ese momento intentaba dirigirse hacia Uruguay junto a su hijo, después de haber asesinado a su expareja y a su exsuegra.
De acuerdo con la investigación, entre los archivos detectados había imágenes de adultos involucrados en escenas sexuales explícitas con niños y niñas.
Actualmente, Laurta permanece detenido en Concordia, donde debe responder por el homicidio de Martín Palacio, el chofer oriundo de Buenos Aires que contrató para trasladarse hasta Córdoba. Durante el viaje, el conductor fue asesinado y posteriormente descuartizado; sus restos fueron encontrados en distintas zonas rurales de Entre Ríos.
Una vez que sea trasladado nuevamente a Córdoba, será alojado en un pabellón de máxima seguridad del penal de Cruz del Eje, separado del resto de la población carcelaria.
En uno de los traslados judiciales, el acusado manifestó arrepentimiento por el asesinato del chofer y solicitó información sobre la situación de su hijo, quien quedó bajo resguardo de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de Córdoba. En sus declaraciones también intentó responsabilizar a las mujeres asesinadas por los hechos, una hipótesis que fue descartada por la Justicia en el avance de la causa.