La Cámara de Diputados puso en marcha su primera sesión del 2026 para tratar el Régimen Penal Juvenil, el cual propone bajar la edad de imputabilidad a los 14 años. El oficialismo logró el quorum necesario con el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales en el recinto que conduce Martín Menem. El debate se produce apenas horas después de que el Gobierno lograra sancionar la reforma laboral en el Senado.
El bloque de Unión por la Patria rechazó mayoritariamente la iniciativa, con la excepción del massista Ramiro Gutiérrez. El especialista en seguridad se sentó en su banca para habilitar la discusión y podría votar a favor de la baja de punibilidad. Por su parte, el Frente de Izquierda mantuvo su postura de rechazo total frente al proyecto libertario.
Antes de comenzar el tratamiento, el exgobernador Juan Schiaretti juró como diputado tras recuperarse de una intervención cardiovascular. Su asunción fue seguida desde los palcos por su esposa, la senadora Alejandra Vigo, en un clima de alta expectativa política. Posteriormente, los legisladores realizaron un minuto de silencio por el fallecimiento de la exdiputada peronista Sandra Mendoza.
El dictamen de mayoría establece penas máximas de 15 años y la posibilidad de libertad condicional al alcanzar los dos tercios de la condena. La propuesta incluye un fuerte eje en actividades educativas y contención por adicciones para los menores en conflicto con la ley. Además, el Ejecutivo nacional determinó informes trimestrales obligatorios por parte de las autoridades pertinentes para monitorear cada caso.
Para garantizar la aplicación de la ley, el Gobierno oficializó una partida presupuestaria de 23.739.155.303 pesos. La mayor parte del presupuesto se destinará a la Defensoría General de la Nación para asegurar la defensa técnica de los jóvenes. El resto de los fondos permitirá al Ministerio de Justicia contratar supervisores encargados del seguimiento, asistencia y control de los adolescentes.