El consumo de vino en Argentina atraviesa un proceso de transformación que obliga a la industria a repensar sus propuestas. Lejos de una baja en las ventas, referentes del sector aseguran que el escenario actual refleja una modificación en las preferencias y modos de consumo.
“Para nosotros no hay una caída en el consumo”, explicó Lucía, responsable de una distribuidora, al analizar el comportamiento del mercado. Según detalló, el foco ya no está puesto únicamente en el volumen, sino en la diversidad y en adaptarse a nuevas demandas. “Hoy lo que cambia es el hábito, y por ende también cambia lo que uno ofrece”, señaló.
En ese marco, crecen las opciones que responden a estilos de vida más saludables o a consumos ocasionales. “Se está buscando incluso vino sin alcohol, y eso responde directamente a lo que pide el consumidor”, afirmó Paisa. Para la referente del rubro, el sector no atraviesa un momento de retracción, sino de evolución: “No estamos en una etapa de freno, al contrario, vamos por mucho más”.