La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió convocar a un paro nacional por 24 horas en rechazo a la reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado y que comenzará a debatirse en los próximos días en la Cámara de Diputados. La decisión se tomó este lunes en una reunión virtual realizada desde las 11, donde se definió que la medida será sin movilización.
La huelga coincidirá con la sesión en la que el proyecto sea tratado en el recinto, aunque la fecha aún no fue confirmada oficialmente. En un principio, el Gobierno aspiraba a cerrar el debate en comisión el miércoles próximo y llevar la iniciativa a segunda lectura el jueves, pero ese cronograma quedó en duda tras la controversia generada por modificaciones de último momento en el régimen de licencias por enfermedad. En ese escenario, no se descarta que la sesión sea convocada para el miércoles 25.
Uno de los puntos que encendió las alarmas sindicales es el artículo 44 del proyecto, que introduce cambios en las licencias por enfermedad inculpable y establece quitas salariales. La decisión oficial de avanzar con modificaciones en ese artículo fue analizada este mismo lunes en una reunión en la Quinta de Olivos entre el presidente Javier Milei y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Desde la CGT señalaron que la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) garantizaría un alto nivel de acatamiento, algo que no ocurrió en la última medida de fuerza. El respaldo de los gremios del transporte es clave para el impacto del paro, ya que condiciona la circulación y la actividad en las principales ciudades del país.
En Córdoba, el secretario general de la CGT regional, Andrés Colazo, manifestó la necesidad de profundizar la protesta. “La reforma laboral va en contra de los trabajadores, favorece a las empresas”, sostuvo el dirigente, y agregó: “Esta reforma es un retroceso”. Además, remarcó la importancia de “salir a la calle más allá del paro”, en referencia a la posibilidad de complementar la huelga con acciones de visibilización en distintos puntos del país. “Nosotros creemos que es un retroceso, esta gente lo único que quiere es hacerles mal a los trabajadores. Un trabajador que falte por carpeta médica se le va a descontar entre el 50% y el 75%, es perverso”.
Por su parte Pablo Farías, Secretario General de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), comentó que la medida final aún está en discusión ya que no hay fecha para el tratamiento.
Será la cuarta huelga general convocada por la central obrera contra el Gobierno actual, en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y los principales gremios, que rechazan los cambios impulsados en materia laboral por considerar que implican una pérdida de derechos y una flexibilización de las condiciones de trabajo.