La Confederación General del Trabajo (CGT) justificó este miércoles la movilización al Congreso en rechazo al proyecto de reforma laboral y aseguró que la protesta busca advertir a los senadores sobre las consecuencias de la iniciativa impulsada por el oficialismo. Según la central obrera, la propuesta no soluciona los problemas del empleo y podría profundizarlos.
En un comunicado difundido antes del inicio de la marcha, la CGT pidió a los legisladores que definan su postura con “responsabilidad” y advirtió que el proyecto pondría en riesgo derechos laborales y generaría un escenario de mayor incertidumbre para los trabajadores.
La organización sindical también recordó que los senadores tienen un compromiso con los trabajadores de sus provincias, además de garantizar el funcionamiento de áreas clave como la educación, la salud y la justicia. En ese sentido, cuestionó que la reforma haya sido impulsada sin consenso con los sectores involucrados.
Para la central obrera, la iniciativa persigue dos objetivos centrales: deteriorar las condiciones laborales y debilitar a los sindicatos. Además, sostuvo que la reforma podría derivar en contratos más precarios, despidos más baratos y jornadas laborales más extensas con menor remuneración.
Por último, la CGT afirmó que una transformación de esta magnitud debería surgir del diálogo entre todos los actores sociales y advirtió que continuará expresando su rechazo en las calles, en el Congreso y en la Justicia para defender los derechos laborales.