Demián Reidel presentó este lunes su renuncia como presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), en un contexto de cuestionamientos por presuntas irregularidades en contrataciones realizadas dentro de la empresa.
Según confirmaron fuentes oficiales, el bioquímico Juan Martín Campos asumirá al frente del directorio, en el marco de una reconfiguración de la cúpula directiva impulsada por el Gobierno nacional.
La salida del físico y economista se produce tras denuncias por supuestos sobreprecios en servicios de limpieza y en contrataciones tecnológicas. A pesar de su renuncia, no se descarta que continúe vinculado al Ejecutivo como asesor presidencial, rol que había ocupado antes de sumarse a la conducción de la compañía.
La renovación del directorio forma parte del proceso de reorganización de empresas públicas, donde solo continuó Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y una de las figuras centrales del esquema de privatizaciones impulsado por la administración nacional.
La nueva conducción estará encabezada por Campos, con Martín Porro como vicepresidente, y se completará con Diego Chaher, Diego Garde y Javier Grinspun. Desde el Ministerio de Economía destacaron que el objetivo será garantizar la seguridad operativa, avanzar con la incorporación de capital privado y completar la extensión de vida útil de Atucha I.