Residentes de los barrios Empalme, Ferroviario Mitre, Villa Argentina y Altamira se concentraron este miércoles en el emblemático Arco de Córdoba. El objetivo de la protesta fue visibilizar la ola de inseguridad y violencia que afecta diariamente a las familias del sector sudeste de la ciudad. Los manifestantes aseguran que la situación es crítica y que el histórico monumento fue el epicentro de un reclamo que ya no puede esperar.
La bronca de los vecinos se fundamenta en la vulnerabilidad extrema que sienten al salir de sus hogares. "La razón central de este reclamo es SEGURIDAD; esto viene de hace mucho, desde el 2020, es imposible vivir en el barrio", manifestó una de las presentes. Según explican, la cercanía con sectores conflictivos ha generado que los delincuentes se adueñen de las calles mientras ellos permanecen encerrados.
El registro de los hechos delictivos es moneda corriente en los grupos de WhatsApp y redes sociales de la zona. "Los robos están grabados por las cámaras de seguridad, nos roban permanentemente y a cualquier hora", señalaron con indignación durante la marcha. Los afectados sostienen que la zona se ha convertido en “tierra de nadie” ante la falta de patrullaje efectivo y prevención.
Las soluciones actuales que ofrece el municipio y la policía no parecen ser suficientes para frenar la delincuencia. "No tenemos respuesta, lo único que nos ofrecen es el programa 'Ojos en Alerta' pero no es la solución porque llegan cuando el hecho ya está consumado", expresaron. Los vecinos exigen un plan integral que contemple la prevención real y no solo la reacción posterior al delito.
"Tengo un comercio y ya me entraron a robar 8 veces, no se puede más", relató un comerciante local profundamente afectado. El panorama se agrava sobre uno de los principales accesos a la capital cordobesa por el estado de las vías públicas. "La Av. Sabattini es un combo de prostitución, inseguridad y basura", sentenciaron los autoconvocados durante el abrazo simbólico.