El juicio por el crimen de Sebastián Villarreal inició hoy con el objetivo de esclarecer lo sucedido hace dos años. Los familiares de la víctima se presentaron en los tribunales para presenciar el debate oral y público. Esta instancia busca determinar la responsabilidad de los detenidos en el asesinato que conmocionó a la comunidad.
La hija de la víctima, Martina, expresó que la familia decidió evitar un acuerdo previo para llegar a esta instancia de debate. "No queríamos juicio abreviado, en esta instancia de debate podemos conocer con exactitud detalles que no conocíamos", aseguró con firmeza. Según sus palabras, el paso del tiempo no ha calmado la necesidad de encontrar respuestas concretas sobre el ataque.
A pesar de la importancia del proceso, el camino hacia la verdad resulta doloroso para los seres queridos de Villarreal. Martina confesó que, tras dos años, todavía mantenía muchos interrogantes sin respuestas sobre lo ocurrido. "Ahora, cada cosa que sabemos, nos lastima más", explicó la joven visiblemente afectada por los testimonios presentados.
Jimena, hermana de Sebastián, también manifestó su postura crítica frente a la posibilidad de cerrar el caso rápidamente. "Para nosotros el juicio abreviado era simplificar algo que destrozó una familia y el fracaso social en el que vivimos", sentenció. Para los Villarreal, este proceso judicial es fundamental para sentar un precedente que proteja a otros ciudadanos.
La mujer fue contundente al señalar las fallas del sistema y la situación de los imputados en la causa. "La inoperancia del Estado es cómplice", afirmó Jimena al referirse a la falta de prevención y seguridad. Además, reflexionó sobre la realidad de los acusados señalando que "son vidas rotas desde muy temprana edad".