Curiosidades
Detectar el alzhéimer con un pinchazo en el dedo: el avance que podría cambiar el diagnóstico
Un estudio europeo validó un análisis de sangre capaz de identificar el riesgo de alzhéimer de forma temprana y no invasiva, con una precisión que permitiría reemplazar la punción lumbar en la mayoría de los casos.
Un simple pinchazo en el dedo podría ser suficiente para detectar el alzhéimer en sus etapas iniciales. Investigadores de España, Suecia e Italia validaron un nuevo método de diagnóstico que permite identificar el riesgo de desarrollar la enfermedad a partir de un análisis de sangre, un avance que promete simplificar de manera significativa el abordaje de la principal causa de demencia en el mundo.
El estudio fue liderado por el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), de la Fundación Pasqual Maragall, y el Instituto de Investigación del Hospital del Mar, en colaboración con la Universidad de Gotemburgo y la Universidad de Lund, en Suecia, y con instituciones de Italia. Los resultados fueron publicados en la revista científica Nature Medicine.
La investigación se centró en la detección en sangre del biomarcador phospho-tau217 (p-tau217), una proteína asociada de forma directa al desarrollo del alzhéimer. A partir del análisis de datos de 1.767 personas con síntomas de deterioro cognitivo, pertenecientes a cuatro cohortes hospitalarias europeas y a un grupo de atención primaria en Suecia, los científicos comprobaron que este marcador permite establecer con alta fiabilidad quiénes tienen riesgo de desarrollar la enfermedad y quiénes no.
El equipo validó además un sistema automatizado de análisis, denominado Lumipulse p-tau217, desarrollado por la empresa japonesa Fujirebio. Esta tecnología permite fijar valores de referencia claros para determinar la presencia o ausencia de la patología, lo que abre la puerta a su uso masivo en hospitales y centros de salud.
Según los investigadores, el nuevo test podría reemplazar en aproximadamente el 85% de los casos a la prueba diagnóstica actual, que requiere la extracción de líquido cefalorraquídeo mediante una punción lumbar, un procedimiento invasivo y molesto para los pacientes. Solo en el 15% restante, cuando los resultados del análisis de sangre no son concluyentes, sería necesario recurrir a la técnica tradicional.
El desarrollo de un método de diagnóstico precoz, fiable y accesible cobra especial relevancia en un contexto en el que comienzan a aprobarse tratamientos para las fases iniciales del alzhéimer. Detectar la enfermedad a tiempo permitiría identificar a los pacientes que podrían beneficiarse de estos nuevos fármacos, capaces de frenar la progresión del deterioro cognitivo.
Aunque todavía resta su implementación generalizada, el avance marca un paso decisivo hacia diagnósticos más simples y menos invasivos, y refuerza la idea de que, en un futuro cercano, una enfermedad compleja como el alzhéimer podría empezar a detectarse con un gesto tan sencillo como un análisis de sangre.