La industria argentina volvió a mostrar señales de debilidad hacia el cierre de 2025. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 53,8% en diciembre, el registro más bajo en 21 meses, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El dato no solo marcó el punto más bajo del año, sino que además evidenció una caída frente al mismo mes de 2024, cuando el nivel de uso de las plantas industriales había alcanzado el 56,7%. La comparación interanual refleja una contracción sostenida de la actividad manufacturera y un incremento de la capacidad ociosa en buena parte del entramado productivo.
El indicador, que funciona como termómetro del nivel de producción, mostró un “enfriamiento” progresivo en el último tramo del año: en noviembre había registrado 57,7%, lo que confirma la desaceleración en diciembre.
Entre los sectores más comprometidos se destacó la industria automotriz, con apenas 31,2% de utilización de su capacidad instalada. También presentaron bajos niveles caucho y plástico (33,4%) y textiles (35,2%), consolidando un escenario de debilidad en rubros sensibles al consumo y la inversión.
En contraste, solo cinco bloques productivos operaron por encima del promedio general. La refinación del petróleo encabezó el listado con un elevado 87,1%, seguida por papel y cartón (65%), alimentos y bebidas (63,6%), sustancias y productos químicos (58,6%) e industrias metálicas básicas (57,5%). Sin embargo, estos desempeños no lograron compensar la caída general.
En promedio, 2025 cerró con niveles de utilización por debajo del 60%, lejos de los registros de años anteriores en los que el indicador superaba ese umbral. El panorama confirma que la industria continúa afectada por la retracción de la demanda y la menor actividad económica, con amplios márgenes de capacidad ociosa en varios sectores estratégicos.