“Los guardianes de lobos" arrearon a los animales para que despejen las calles por donde pasan los camiones y las personas y vuelvan a su hábitat.
“A veces pasa que sube la marea mucho y se tapa la playita que tienen, donde duermen y descansan. Cuando se les tapa van a buscar un lugar tranquilo y firme donde descansar”, explicó Guillermo Oliva, voluntario de Fundación Fauna Argentina.
“Les hacemos algo de ruido para que vayan bajando, lo hacemos despacio para que no se golpeen, porque son muchos y se tiran todos juntos”, comentó.