Mundial del Helado: el sabor local que compite con los mejores del mundo

Desde Barcelona, el referente del helado artesanal contó cómo fue liderar la Gelato World Cup en Italia y por qué el helado argentino es una marca cultural que trasciende fronteras.


Curiosidades: Mundial del Helado: el sabor local que compite con los mejores del mundo

Maxi Macarrone no es un nombre más dentro del mundo del helado artesanal. Con una trayectoria que combina tradición familiar, formación y competencia internacional, el argentino hizo historia al convertirse en el primer latinoamericano en presidir el jurado de la Gelato World Cup, el certamen más importante del rubro que se realiza cada dos años en Rimini, Italia.

“Esta vez estuve como presidente del jurado. Otras oportunidades participé como jurado o team manager, pero es la primera vez que un latinoamericano ocupa ese rol, que históricamente era de franceses o italianos”, explicó Macarrone en diálogo desde Barcelona.

La competencia se desarrolla en el marco de la feria internacional más relevante del sector y reúne a los mejores equipos del mundo. “Se hace en Italia, donde nació el gelato, y llegan equipos de todos los continentes. De unos 30 seleccionados, solo 12 acceden a la final”, detalló.

Argentina llegó a esa instancia tras consagrarse en la Copa América del Helado Artesanal, realizada en Córdoba el año pasado. “En esa competencia clasificaron Argentina, México, Perú y Ecuador. En la final mundial quedamos a apenas 300 puntos del primer puesto, sobre una puntuación total de más de 15 mil. Fue realmente muy ajustado”, contó.

El jurado evalúa múltiples aspectos, aunque el sabor sigue siendo el eje central. “Hay una parte artística que suma puntos, como las esculturas y los conceptos, pero lo más importante es el gusto. Los jurados son profesionales, chefs internacionales y referentes técnicos”, explicó. En esta edición, la propuesta artística estuvo inspirada en el Jardín de las Mariposas, un concepto ligado a la naturaleza y a los sabores desarrollados por cada equipo.

Para Macarrone, el helado argentino tiene un lugar privilegiado en el mundo. “No solo lo consumimos mucho, sino que lo hacemos muy bien. Por la cantidad y calidad de heladerías que tenemos, el helado artesanal argentino es uno de los mejores del mundo, si no el mejor”, afirmó.

Esa calidad, asegura, se sostiene con formación e innovación constante. “Estos concursos funcionan como un desfile de moda: lo que se ve ahí después baja a las heladerías. Además, desde la asociación impulsamos capacitaciones todo el año, incluso con diplomaturas universitarias en ciencia y tecnología de los alimentos”.

Heredero de una tradición familiar, Macarrone creció entre tachos, sabores y veranos intensos. “Mi papá tiene heladería hace décadas. De chico ayudaba mucho, incluso en Pinamar cuando tenía 10 u 11 años. Lo hacía con gusto y de ahí viene la pasión”, recordó.

Consultado sobre los gustos infaltables, no dudó en armar su ranking personal: “Pistacho seguro, un buen chocolate, un frutal con mucha fruta natural como mango o maracuyá, una crema de vainilla bien hecha y, por supuesto, dulce de leche en cualquiera de sus versiones”.

Entre risas, también se permitió opinar sobre uno de los debates eternos: la menta granizada. “Antes no me gustaba nada, pero mejoró muchísimo. Hoy se hace con menta fresca y hay opciones de mucha calidad”, reconoció.

Con orgullo, Macarrone cerró destacando el trabajo cotidiano del sector. “Todo esto es posible gracias a los heladeros que todos los días levantan la persiana y sostienen la calidad del helado artesanal argentino. Eso también nos representa en el mundo, como la carne o el vino”.