Oriana trabaja en un hotel del centro, en plena jornada fue junto a sus compañeros a mover las motos que dejaron frente al lugar de trabajo por la lluvia y los sorprendió la corriente en plena calle de la ciudad.
Como pudieron se sostuvieron entre las motos y los carteles de la vía pública hasta que los bomberos las asistieron. Todo fue muy rápido, Oriana asegura que si pasaban 5 minutos no saben qué hubiese pasado porque ya no soportaba la corriente.