José y Ester viven en su casa de barrio Jardín hace 60 años y es la primera vez que sufren la inseguridad. Salieron a hacer las compras como habitualmente lo hacen y en cuestión de minutos le llevaron de todo. Todo ocurrió pasadas las 10 de la mañana.
"La reja estaba reventada, nos llevaron dos televisores, un microondas, dinero en efectivo y joyas. Estaba todo revuelto, perdí mis documentos y un montón de papeles. Habíamos salido sin los celulares por miedo a que nos golpeen y también se los llevaron", expresó una de las víctimas.
Si bien el barrio tiene alarma comunitaria, ellos no tenían por lo cual los delincuentes se tomaron su tiempo. Pese al dolor y la impotencia, lo positivo que rescatan es que ellos no se encontraban al momento del robo.