Ahora, en pleno siglo 21 se localizó de nuevo una familia que desafía todas las leyes de la naturaleza. Se trata del pez de “manos rojas” o Thymichthys Politus, una especie de pez muy extraña, que se creía extinta, y que vive en Tasmania, Australia.
Estos peces se caracterizan por su aspecto con púas rojas en la cabeza y aletas en forma de “dedos” que le ayudan a “caminar” bajo el agua.
El desarrollo neuronal del pez pone entre dicho la teoría tradicional sobre la locomoción ambulatoria, que puede ir a donde quiera, según un equipo de la Universidad de Nueva York.