A punto de abordar su vuelo, a Gel Rodríguez, oriunda de Filipinas, personal de la aerolínea le advirtió que su equipaje excedía el peso máximo.
Su valija de cabina pesaba 9 kilos y el peso máximo era de 7.
Molesta, por tener que pagar un extra por los 2 kilos extra de equipaje, se le ocurrió una idea poco elegante pero económica: se puso toda la ropa que le sobraba.
El gracioso momento acumuló casi 71 mil reacciones, la mayoría felicitándola por su ingenio.