Aparentemente, acusaron a una persona de haber robado y la supuesta ladrona, quien terminó desmayada en el piso, atacó al comercio con patadas y sillazos, hasta que de las dos partes comenzaron a volar golpes de puños.
La policía llegó muchos minutos después de la escandalosa pelea para calmar los ánimos. Mientras tanto, el centro se había convertido en un espacio de lucha libre y los transeúntes observaban sorprendidos, como se desarrollaba la pelea.