El hombre era una persona en situación de calle. Ingresó la madrugada de este viernes producto de varias heridas con arma blanca en su cuerpo. Los médicos del nosocomio hicieron todo lo posible pero no pudieron salvarle la vida.
Su perrito permanecía en la puerta del hospital con esperanza a que su dueño saliera. El animal logró meterse a la sala y alcanzó a lamer las manos de su compañero antes de que muriera.
La situación generó conmoción en el personal del Hospital de Urgencias, por lo que iniciaron una campaña para encontrarle hogar al perro.
"Lo sigue buscando incansablemente. Va y viene desesperado", confesó una enfermera del hospital. Aunque su compañero nunca volverá, él sigue inmóvil frente a la puerta.