Nadie está a salvo de la inseguridad. Ni siquiera las escuelas. Ladrones agarraron de punto a un colegio de barrio Guiñazú, al norte de la ciudad de Córdoba.
Su director, Kofi Kwafo, contó que en el último año ingresaron siete veces al establecimiento para llevarse lo ajeno. Ya no saben qué hacer para frenar los hechos de inseguridad y para recuperar el material robado.
El último robo, registrado ayer, se llevaron las chapas de un techo de la sala del taller para alumnos del ciclo básico.
“Fue las chapas del taller del ciclo básico. Son chapas de 12 metros. Antes nos habían robado pinturas, llaves, ventiladores” explicó Kofi Kwafo.