Cursando el pico causado por la variante Ómicron, y en medio de la saturación en los centros de testeos, se reunió el Consejo Federal de Salud (Cofesa) y demandó tomar decisiones de emergencia.
Así surgió que todo “contacto estrecho” con un caso positivo confirmado, ya no será “estrictamente necesario” testearse. Si la persona presenta síntomas, será considerado un caso positivo de Covid-19 sin la necesidad del hisopado, y deberá guardar el aislamiento convenido, el que será de siete días si tiene al menos dos dosis de vacunas colocadas, y diez jornadas en el caso de no contar con el esquema completo de inmunización.