El operativo, en el que participaron la Dirección ETER y negociadores, fue crucial para calmar al agresor, quien aparentemente estaba experimentando un brote psicótico. Tras negociaciones, finalmente depuso su actitud y fue detenido.
En el proceso, los padres afectados recibieron apoyo psicológico para ayudarles a sobrellevar la situación.
Después de recibir atención médica, el detenido fue trasladado y quedó a disposición de la justicia.