“Nuestros genes son capaces de influir en todas las características directamente relacionadas con nuestras habilidades deportivas. Si bien algunos de ellos facilitan la práctica de actividades que requieren fuerza y explosión, como los velocistas y futbolistas profesionales, otros influyen en un mejor desempeño en actividades de largo plazo, como los maratones”, dijo Ricardo di Lazzaro Filho, médico del laboratorio Genera.
A través del ADN y a partir de los resultados, "cada persona podrá elaborar planes de entrenamientos personalizados y eficientes, que colaboren a mejorar el rendimiento físico y a evitar las lesiones durante los ejercicios", según el laboratorio.
“Los factores externos como el tabaquismo, la dieta y las enfermedades respiratorias también son importantes factores de influencia. Las pruebas genéticas son aliadas en la búsqueda del autoconocimiento y un recurso más que permite comprender el propio cuerpo a través de una lectura funcional del ADN”, detalló Lazzaro Filho.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en un informe sobre actividad física a fines de 2020, uno de cada cuatro adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados y más del 80% de los adolescentes del mundo tienen un nivel insuficiente de actividad física.
Fuente: Télam