Los atletas argentinos buscarán destacarse en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, que se disputan del 6 al 22 de febrero en Italia. Tras la ceremonia de apertura realizada el día 6, este martes será el turno del debut de Agustina Groetzner, una de las representantes nacionales en esquí de fondo.
La atleta afrontará un calendario exigente que comenzará con la prueba sprint, una competencia de velocidad corta. Luego, el 12 de febrero, participará en la prueba de skating 10 kilómetros y cerrará su participación el 18 con el team sprint, la competencia por equipos.
Groetzner repasó su recorrido deportivo y los comienzos que la llevaron hasta esta cita olímpica. “Arranqué a esquiar a los 7 años, primero como disfrute. A los 13 empecé a meterme en la competencia y a los 15 me federé para torneos internacionales y empecé a entrenar a full”, contó.
Sobre las exigencias de su disciplina, explicó que el mayor desafío es físico: “No es de las más peligrosas, es más física porque tiene muchas subidas y bajadas. Llega un punto en el que te duelen todos los músculos”.
La esquiadora también remarcó la importancia de los objetivos que fue trazando a lo largo de su carrera. “Mi primer objetivo fueron los Juegos Olímpicos de la Juventud 2020. Cuando llegué ahí me puse como meta estar acá. Fue un delirio, no lo podía creer”, confesó. Además, destacó el valor colectivo de esta participación: “Es histórico para el equipo, porque es la primera vez que hay dos mujeres argentinas compitiendo en esquí de fondo”.
En cuanto a la competencia, Groetzner señaló que la preparación previa es clave. “Si no entrenaste hasta el día anterior ya no podés hacer nada. En el momento es pensar qué voy a hacer cuando me toque cada tramo de la pista”, explicó.
Fuera de la exigencia deportiva, la atleta destacó el clima que se vive en la villa olímpica. “Hay cinco villas y están divididas por disciplinas. Los días de descanso son más sociales, de encuentro. Está bueno que otras nacionalidades descubran el mate”, relató.
Finalmente, Groetzner expresó la emoción de poder compartir este momento con su familia, que la acompaña en Italia. “Compartir esto con los seres queridos cerca es inexplicable, no tengo palabras. No los veía desde noviembre, cuando me fui de Argentina para entrenar. Ellos cuentan los días y están eufóricos”, cerró.