Donde el violeta perfuma las sierras: un viaje entre los campos de lavanda de Córdoba

En las sierras Cordobesas, la lavanda dibuja paisajes que se huelen antes de verse. Campos serranos invitan a caminar entre aromas, aprender sobre esta flor milenaria y llevarse un pedacito de bienestar. 


Donde el violeta perfuma las sierras: un viaje entre los campos de lavanda de Córdoba | Visita Córdoba
Visita Córdoba: Donde el violeta perfuma las sierras: un viaje entre los campos de lavanda de Córdoba

Córdoba tiene la virtud de sorprender incluso a quienes creen conocerla de memoria. Entre ríos, cerros y pueblos con historia, existen tesoros silenciosos que florecen lejos del ruido. Los campos de lavanda son uno de ellos: extensiones violetas que ondulan con el viento serrano y transforman el aire en un susurro perfumado.

No son sólo un deleite para la vista ni un fondo perfecto para fotografías. Son, sobre todo, una invitación a bajar el ritmo, a respirar profundo y a descubrir las múltiples bondades de una planta asociada desde hace siglos al descanso, la armonía y el equilibrio interior.

La Cumbre: tradición, perfume y saberes

En La Cumbre, el paisaje se vuelve liláceo en Domaine de Puberclair, un complejo agroindustrial perfumista nacido como emprendimiento familiar. Allí, las flores violáceas parecen pinceladas sobre el verde serrano, y cada sendero conduce a una experiencia sensorial distinta. 

El nombre del lugar guarda una historia: la primera planta de lavanda fue importada desde una finca francesa, y con ella llegó una tradición que hoy se mantiene viva. El recorrido por los campos puede complementarse con una visita autoguiada al laboratorio, donde se revelan los secretos de la destilación y la extracción de esencias.

Entre frascos y aromas, se aprende a distinguir la lavanda pura, de perfume intenso y penetrante. La experiencia se completa con una tienda que ofrece ramitos perfumados, esencias, lociones, perfumes finos y popurrís naturales, pequeñas cápsulas de sierra para llevar a casa.

Los Reartes: una isla de calma entre montañas

A apenas tres kilómetros del casco céntrico de Los Reartes, Islavanda aparece como un refugio aromático rodeado por las sierras. El nombre no engaña: es una isla de calma donde el tiempo parece ralentarse entre hileras de plantas violetas.

El predio cuenta con unas 500 plantas y es cuidado por Mirna, una emprendedora de San Lorenzo que encontró en la lavanda una forma de vida. Entre diciembre y enero llega el momento más esperado: la cosecha. De esas flores nacen productos artesanales pensados para facilitar el relax y el bienestar físico, mental y espiritual.

En el establecimiento Esencia de la Tierra se celebrará la Fiesta de la Cosecha de Lavanda de Villa Yacanto, una propuesta que integra a los participantes en una ceremonia de agradecimiento y bendición de los cultivos, seguida de una cosecha participativa y la destilación de aceite esencial en vivo. Además, se desarrollan actividades de bienestar con lavandas, degustaciones, venta de productos, exquisiteces y bebidas para acompañar la celebración.