Un grupo de 31 expresidentes que integran la Iniciativa Democrática de España y las Américas (Grupo IDEA) solicitó a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y al gobierno de España que se mantengan en estado de alerta ante la situación en Bolivia, en medio de un clima de creciente conflictividad social. La advertencia apunta a la posibilidad de que las protestas afecten la estabilidad institucional del país. El planteo fue realizado a través de una misiva en la que se pide monitorear de cerca los acontecimientos. La iniciativa cuenta con el respaldo de referentes políticos de distintos países.
“Urgimos a los gobiernos democráticos de España y las Américas se mantengan vigilantes y al secretario general y al Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos disponer las medidas de prevención que les exige, al efecto, la Carta Democrática Interamericana”, expresaron. El documento lleva la firma de figuras como el expresidente argentino Mauricio Macri, el mexicano Vicente Fox y el español Mariano Rajoy, entre otros. En ese marco, el grupo destacó que Bolivia cuenta con “un gobierno legítimo” que asumió en noviembre del año pasado tras imponerse en el balotaje con el 55% de los votos. De esta manera, remarcaron la importancia de preservar el orden democrático.
El conflicto en Bolivia se intensificó desde comienzos de mayo, cuando se registraron manifestaciones sociales que inicialmente respondían a demandas sindicales. Con el correr de los días, las protestas evolucionaron hacia reclamos políticos que incluyen pedidos de renuncia contra el presidente Paz. La situación se agravó con la intervención de distintos sectores sociales y gremiales. Esto generó un escenario de creciente tensión en distintas regiones del país.
Entre las medidas de fuerza más contundentes, la Federación de Campesinos Túpac Katari impulsó un bloqueo “indefinido” de rutas para exigir la dimisión del mandatario. A esta protesta se sumaron dirigentes de la Central Obrera Boliviana y del movimiento indígena Ponchos Rojos. Asimismo, seguidores del expresidente Evo Morales iniciaron una marcha de aproximadamente 190 kilómetros con destino a La Paz. Estas acciones profundizaron el conflicto y aumentaron la presión sobre el gobierno.
En este contexto, Bolivia atraviesa un clima de tensión marcado por protestas, bloqueos y episodios de violencia y vandalismo. Según el vocero presidencial, algunos manifestantes portarían armamento, lo que genera preocupación en las autoridades. No obstante, hasta el momento no se han reportado personas heridas ni fallecidas. La evolución de la situación es seguida de cerca tanto a nivel local como internacional.