La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este domingo luego de que trascendiera que Israel y Estados Unidos intensifican los preparativos militares ante una posible reanudación del conflicto con Irán. El ejército israelí se encuentra en estado de máxima alerta a la espera de una definición política de Washington.
Según publicó el diario israelí Yedioth Ahronoth, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considera que Teherán no aceptará las condiciones planteadas por la Casa Blanca para avanzar hacia un acuerdo de paz duradero, lo que podría acelerar una nueva ofensiva.
En paralelo, el periódico The New York Times informó que el Pentágono ya trabaja en distintos escenarios de contingencia para retomar operaciones militares directas. Entre los principales objetivos aparece nuevamente el desmantelamiento de la infraestructura nuclear iraní.
El clima de tensión también se profundizó tras una reciente iniciativa impulsada por Estados Unidos y Baréin en la ONU vinculada al estratégico estrecho de Ormuz. Desde Irán respondieron con dureza: el portavoz de las Fuerzas Armadas, el general Abolfazl Shekarchi, advirtió que cualquier nuevo ataque tendrá una respuesta “más severa y devastadora”.
Con las negociaciones diplomáticas prácticamente paralizadas y el alto el fuego cada vez más debilitado, la comunidad internacional sigue con preocupación la posibilidad de una nueva escalada bélica en la región.