El mundo del cine despide a Robert Duvall, uno de los actores más influyentes de la historia de Hollywood, que murió a los 95 años de manera pacífica en su hogar. La noticia fue confirmada por su esposa, la actriz argentina Luciana Pedraza, con quien compartió más de dos décadas de vida.
Con una trayectoria que superó los 60 años, Duvall construyó una carrera monumental marcada por personajes que trascendieron generaciones. Su debut en el cine fue como Boo Radley en To Kill a Mockingbird, pero alcanzó proyección mundial al interpretar a Tom Hagen en The Godfather y su secuela, convirtiéndose en una figura clave del cine de gánsteres.
Otra de sus actuaciones más recordadas fue la del teniente coronel Kilgore en Apocalypse Now, donde dejó escenas que se volvieron icónicas en la historia del séptimo arte. En 1983 obtuvo el premio de la Academia como Mejor Actor por Tender Mercies, consolidando su prestigio como uno de los grandes intérpretes dramáticos de su generación. A lo largo de su carrera acumuló siete nominaciones al Oscar, además de múltiples Globos de Oro y premios Emmy.
Más allá de su obra cinematográfica, Duvall cultivó un profundo vínculo con Argentina a través de su relación con Pedraza. Se conocieron en Buenos Aires en 1996 y se casaron en 2005. Juntos impulsaron proyectos artísticos y solidarios, además de compartir la pasión por el tango, que el actor llevó a la pantalla en Assassination Tango, dirigida y protagonizada por él.
Con su partida, el cine pierde a un referente indiscutido. Su legado queda plasmado en una galería de personajes memorables y en una forma de actuar marcada por la intensidad, la precisión y una profunda humanidad.