Priscila, la nena cordobesa que sueña con ser policía y ya se siente parte de la fuerza

Tiene cinco años, elige su uniforme, patrulla en su “móvil” y emociona con una vocación que nació cuando apenas caminaba. Su historia fue acompañada por la Policía de Córdoba y hasta recibió un reconocimiento especial.


2 feb, 2026
Priscila, la nena cordobesa que sueña con ser policía y ya se siente parte de la fuerza | Córdoba
Córdoba: Priscila, la nena cordobesa que sueña con ser policía y ya se siente parte de la fuerza

En una plaza de Córdoba, con su moto lista y el uniforme elegido por ella misma, Priscila vive lo que define como su trabajo cotidiano: ser policía. Tiene apenas cinco años, pero una convicción clara que emociona a quienes la escuchan. “Mi sueño es ayudar a la gente y que no haya peligro”, contó con total seguridad mientras mostraba su medalla y recorría el lugar como si estuviera en servicio.

Su mamá, Meli, explicó que esa vocación apareció muy temprano. “Todo empezó cuando tenía un año y medio. Vivíamos en Río Cuarto y la policía en moto tenía una base frente a casa. Ella se asomaba a la ventana y se quedaba mirándolos, observándolos. Ahí nació ese amor”, recordó. Con el tiempo, Priscila empezó a imitarlos con su patapata y a jugar a acompañarlos, incluso antes de caminar con firmeza.

Lejos de tomarlo como un simple juego, la familia decidió acompañarla. “Mientras podamos fomentar y acompañar este amor que ella siente por la policía, lo vamos a hacer. Es un sueño hermoso”, aseguró Meli. Según contó, cuando le dijo a su hija que algún día iba a poder cumplir su sueño, Priscila fue contundente: “No, yo ya cumplí mi sueño, yo ya soy policía”.

Ese sentimiento se potenció días atrás, cuando la Policía de Córdoba le dedicó un saludo especial por su cumpleaños. “Ella lo vio y venía corriendo a decirme ‘mirá, mami, hice la de la policía’. Le brillaban los ojitos, estaba emocionada, y yo también”, relató su mamá. Además, la pequeña recibió una medalla en un acto oficial. “Fue una sorpresa total. Nos sentaron atrás del gobernador y cuando la llamaron al escenario pensamos que era solo un saludo, pero le dieron ese presente. Fue algo que no esperábamos”, explicó.

Priscila también participa activamente en cada detalle: decide si lleva rodete o trenza y cuándo “está de civil”. Su mamá le confeccionó el primer uniforme para su fiesta de cinco años y desde entonces, según cuenta, “ella se lo pone para trabajar”. Ahora, incluso, están preparando uno nuevo, camuflado. “Estamos actualizando el uniforme”, dijo entre risas.

Como si fuera poco, este cumpleaños sumó un nuevo elemento clave: una moto que, para ella, es un patrullero. “El papá se la regaló y ella dice que es su móvil policial. Se considera una policía motorizada y sueña con estar en el Eter”, contó Meli. Orgullosa, cerró con una definición que resume toda la historia: “Es un orgullo enorme verla tan chiquita y con tanto amor por cuidar a los demás”.



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