El episodio ocurrió alrededor de las 00.15 en calle Blas Pascal al 5300, cuando el conductor de un camión recolector detectó un objeto metálico extraño al iniciar el proceso de compactación de la basura. Ante la situación, el trabajador dio aviso inmediato a la Policía.
Efectivos policiales se hicieron presentes en el lugar y dispusieron el cierre preventivo del sector para garantizar la seguridad de vecinos y transeúntes. Minutos más tarde, intervino personal especializado de la Brigada de Explosivos, que tras una inspección técnica determinó que se trataba de una bomba de aviación tipo MK-05, de unos 25 centímetros de longitud y sin carga explosiva.
Una vez confirmadas las características del artefacto, se procedió a su retiro y secuestro conforme a los protocolos establecidos para este tipo de situaciones. El procedimiento se desarrolló sin incidentes y no se registraron heridos ni daños materiales.
Las autoridades no informaron cómo llegó el artefacto hasta el lugar, aunque remarcaron la importancia de dar aviso inmediato ante cualquier hallazgo sospechoso para evitar riesgos innecesarios.