En la apertura del período de sesiones ordinarias en Laboulaye, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, arremetió contra la oposición por bloquear leyes clave destinadas a fortalecer la seguridad y combatir el narcotráfico en la provincia.
Entre los presentes en el Cine Teatro municipal, el exdiputado Rodrigo de Loredo se convirtió en uno de los primeros críticos del acto, publicando en X: “Bueno, el editor de videos inauguró el período de sesiones ordinarias en Córdoba”. Junto a él, y con la vista puesta en las elecciones de 2027, estuvieron el senador Luis Juez y los diputados Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca, todos en la misma fila del teatro.
Llaryora enfatizó que, a lo largo de su carrera política, ha enfrentado “calumnias, injurias e incluso videos falsos hechos con inteligencia artificial”, en alusión al comentario de De Loredo meses atrás. Sin embargo, expresó su sorpresa por la negativa de ciertos sectores de la oposición a aprobar proyectos esenciales “con la única intención de perjudicar al gobierno”.
El mandatario recordó que la oposición se opuso a la Ley de Seguridad, que permitió la creación de siete fiscalías antinarcotráfico y 11 fiscalías de instrucción, incluidas unidades móviles en distintos puntos de la provincia. También rechazaron medidas como el uso de armas menos letales, la implementación de guardias locales y la incorporación de personal con formación militar, así como exámenes toxicológicos obligatorios.
Tecnología para combatir el narcotráfico
El gobernador defendió la necesidad de dotar a las fuerzas de seguridad de tecnología avanzada: “No es un capricho del Gobierno, es un pedido de la Justicia y de las fuerzas de seguridad. Obstruir la compra de tecnología no es obstaculizar al gobierno, es impedir que los delincuentes terminen en la cárcel”.
“No hagamos estos papelones, porque lo único que hacemos es parar la posibilidad del progreso”, dijo y sostuvo que él cree, “sinceramente que han recibido una orden. Tienen miedo de perder la próxima elección y los mandaron a obstruir”.
En su discurso, Llaryora criticó las trabas para frenar la adquisición de equipamiento estratégico, como los drones, y confió en que se resuelva pronto la situación a nivel judicial. “Los narcotraficantes saben que tienen en mí a un enemigo”, concluyó el mandatario, reafirmando su postura firme frente al crimen organizado.