Sus tres hijos menores le permitieron tal beneficio, pero no dejó de vender estupefacientes violando la prisión domiciliaria. La justicia dio por concluida la detención en su propia casa.
La Fuerza Policial Antinarcotráfico detuvo a la mujer junto a su pareja en mayo último, y se les secuestró cocaína, dinero y vehículos. El varón siguió detenido, pero a la mujer le permitieron seguir el proceso detenida en su domicilio. Ahora los investigadores constataron que la sospechosa seguía vendiendo desde la misma casa donde estaba bajo proceso judicial, violando la libertad condicional.