Este martes, estatales marchan en Córdoba para reclamar contra el posible aumento del aporte jubilatorio, previsto en el artículo 64 del Presupuesto provincial. La movilización reúne a unos 15 gremios frente a la Legislatura desde las 9:30. Los sindicatos sostienen que el ajuste impactaría directamente en el salario de los trabajadores públicos.
El artículo 64 del Presupuesto habilita al Gobierno provincial a subir hasta un 4% los aportes personales destinados a la Caja de Jubilaciones. Desde SUOEM y UEPC aseguran que sería un nuevo golpe al salario. Los gremios advierten que el incremento profundiza recortes previos y afecta derechos adquiridos.
La alerta creció cuando los sindicatos recordaron que hasta antes de la asunción de Martín Llaryora el aporte era del 18%. Luego ese porcentaje subió al 22%, lo que generó malestar interno. Ahora temen que un nuevo aumento agrave la pérdida de poder adquisitivo.
Este martes, unas 15 organizaciones se movilizan hacia la Legislatura para exigir la suspensión de la medida. La concentración comenzará por la mañana y seguirá con una audiencia pública. La protesta se dirige también hacia la Casa de Gobierno, donde los gremios esperan respuestas.
El Gobierno defiende que la suba busca sostener la Caja de Jubilaciones. Sin embargo, los sindicatos consideran que la explicación oficial no justifica un nuevo descuento al salario. Afirman que la crisis previsional debe resolverse con otras herramientas.
Desde UEPC remarcaron que “no se puede seguir cargando el ajuste sobre los trabajadores”. El gremio docente fue uno de los primeros en convocar a la marcha. También confirmaron su presencia organizaciones como La Bancaria y la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS).
UTS cuestionó que el Gobierno “quiera que los trabajadores paguen la crisis que ellos mismos provocaron”. Los médicos estatales sostienen que el recorte afectaría también la calidad del sistema de salud pública. Exigen que se revise todo el esquema previsional antes de avanzar con cambios.
El SUOEM fue uno de los más duros y acusó a la Provincia de “arrodillarse ante el poder central”. Señalaron que el ajuste previsional responde a alineamientos políticos posteriores a las elecciones. Advirtieron que no aceptarán nuevas pérdidas salariales.
En cambio, el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) adoptó una postura más moderada. El gremio confirmó su participación en la jornada, pero aclaró que lo hace “en solidaridad con los compañeros”. En un comunicado, pidió revisar la situación de la Caja y rechazó “una baja del 4% en los haberes de los activos y una disminución en el haber inicial de los jubilados”.