El crimen de Julio en barrio Ameghino Norte ha generado una profunda indignación por la saña de los delincuentes. Su hija fue la encargada de dar voz al horror que vivió la familia durante el asalto violento. La mujer centró su descargo en la brutalidad innecesaria de los atacantes contra un jubilado de 80 años que no tenía pertenencias de valor.
La mujer describió el traumático momento en que su nieto adolescente intentó socorrer al abuelo. "Mi sobrino de 15 años fue a avisarme que mi papá estaba descompuesto... se le murió en los brazos", relató con dolor. Según explicó, el joven presenció cómo el hombre se descompensaba tras la feroz golpiza recibida.
La saña de los atacantes quedó en evidencia en cada una de las palabras de la entrevistada. "Le pegaron hasta matarlo", sentenció la mujer al describir el estado en que quedó su padre tras intentar resistirse. Los delincuentes no tuvieron piedad a pesar de la avanzada edad y la fragilidad física de la víctima.
La hija de la víctima hizo hincapié en que el robo ni siquiera se concretó por la falta de bienes. "Lo mataron y no llevaron nada, ya no tenía nada para robarle", manifestó con absoluta impotencia. Julio vivía una realidad económica difícil y cobraba la jubilación mínima, lo que hace el hecho aún más absurdo.
Finalmente, la mujer destacó el rol fundamental que cumplía su padre dentro del núcleo familiar. "Mi mamá tiene cáncer y él era quien la cuidaba todos los días", explicó sobre el desamparo en que queda su madre. La familia exige justicia inmediata mientras la policía busca a los responsables que escaparon sin dejar rastro.