Referentes y especialistas cuestionaron con dureza la idea de bajar la edad de punibilidad y sostuvieron que el encierro no es una solución real al problema de la inseguridad juvenil. “Cuesta creer que piensen que la solución es el encierro, por más que digan que le van a meter un psicólogo a cada chico”, señalaron, y remarcaron que la discusión debería centrarse en las causas estructurales.
En ese sentido, advirtieron que avanzar con esta política podría profundizar la crisis en lugar de resolverla. “Nos tenemos que hacer cargo del problema de fondo, porque si hoy encerramos a un chico de 12 años, como dijo la ministra, de acá a unos años vamos a tener guarderías cárceles y no vamos a solucionar el problema”, alertaron.
También llamaron a no dejarse llevar por el clima de opinión pública. “Reflexionemos, seamos sensatos y no nos dejemos llevar por encuestas”, pidieron, al tiempo que cuestionaron el argumento de que los chicos ya tienen madurez suficiente a esa edad. “Se dice que un chico de 12 o 13 años ya está maduro y sabe lo que tiene que hacer, pero eso habla de una sociedad inmadura”, sostuvieron.
Desde esa mirada, remarcaron la necesidad de escuchar a especialistas y comprender que la maduración no es automática ni uniforme. “Que a los 12 años debiera empezar la construcción de saber qué está bien y qué está mal no quiere decir que eso suceda”, explicaron, y sumaron factores clave como el consumo problemático, el hambre y la exclusión escolar.
“Un chico drogado, o cuando 6 de cada 10 chicos argentinos tienen hambre, o cuando no están en la escuela, no tiene las mismas condiciones. La conciencia se forma, la conciencia se educa”, afirmaron. Y agregaron: “No es lineal la maduración cronológica con la evolución psicológica ni con la capacidad de poner frenos a los impulsos”.
Finalmente, subrayaron que incluso los adultos atraviesan contradicciones entre lo que saben y lo que hacen. “Si a nosotros, con escuela y universidad, nos pasa que muchas veces no hacemos lo que sabemos, ¿cómo no le va a pasar a un chico de 12 años con la familia rota, afectado por la droga y que creció viendo que para lograr algo hay que ir a hacer narcomenudeo? Seamos serios”, concluyeron.