La muerte de Milagros Cuello, una joven policía de 24 años, sigue generando conmoción en Córdoba. La efectiva fue atropellada a fines de diciembre del 2025 durante un control policial en la ruta 9, entre Oliva y James Craik. La joven llevaba apenas un año en la fuerza.
El trágico hecho ocurrió cuando un conductor, al volante de una camioneta Ford F-100, intentó esquivar el retén policial y terminó embistiendo a los efectivos. Si bien varios lograron apartarse, Milagros estaba de espaldas y fue alcanzada por el vehículo, perdiendo la vida en el acto. El hombre quedó detenido, el test de alcoholemia dio negativo y la Justicia continúa investigando el caso.
La causa se encuentra en etapa inicial y el conductor está imputado por homicidio culposo agravado. Según explicó el abogado Fernando Vázquez, se espera que el acusado declare en los próximos días y que se realice una pericia accidentológica, considerada clave para determinar las responsabilidades.
En el marco del homenaje, la Policía de Córdoba colocó una placa con su nombre en la Jefatura y le otorgó un ascenso honorífico.
Sus padres expresaron el profundo dolor que atraviesa la familia y reiteraron el pedido de justicia. “Ella amaba la institución, estaba feliz con su trabajo. La familia está destruida, pero creemos que va a llegar la justicia”, señalaron.
También sus allegados destacaron su vocación y calidad humana. “Más allá del uniforme, era una hija, una hermana y una persona excelente. Nos duele no habernos podido despedir”, dijeron sus primos.
Mientras la causa avanza en la Justicia, el recuerdo de Milagros permanece vivo entre sus compañeros y familiares, que reclaman que el hecho no quede impune.