La Legislatura de Córdoba retoma esta semana el debate para regular la actividad de los naranjitas en la vía pública a través de un sistema de identificación por QR. El proyecto, que busca modificar el Código de Convivencia, tiene como objetivo principal brindar mayor transparencia y control estatal sobre los cuidacoches en los distintos barrios de la ciudad.
La legisladora Nancy Almada explicó que la propuesta actual es más integral que los intentos anteriores. Según la funcionaria, no basta con sancionar, sino que es necesario un plan de reinserción social y capacitación para estas personas. El objetivo es evitar la "puerta giratoria" judicial y atacar las causas de fondo como el consumo y la exclusión.
La iniciativa, impulsada originalmente por el legislador Hernández Maqueda, busca que los ciudadanos puedan verificar la legalidad del servicio. Mediante un código QR visible, los conductores sabrán si el naranjita pertenece a una cooperativa autorizada. Esto permitiría diferenciar a los trabajadores registrados de aquellos que operan de manera irregular o violenta.
Mientras el debate avanza, la Policía de Córdoba continúa interviniendo ante denuncias por abusos en las calles. Recientemente, en barrio Güemes, un cuidacoches fue detenido tras exigirle 50.000 pesos a un automovilista por el cuidado de su vehículo. El sospechoso, que ya contaba con antecedentes similares, fue puesto a disposición del magistrado contravencional.
Otro operativo reciente tuvo lugar en el Cerro de las Rosas, donde las cámaras del 911 detectaron movimientos sospechosos. Los efectivos interceptaron a un hombre y le secuestraron dos destornilladores que utilizaba en una situación irregular. Estos hechos refuerzan el pedido legislativo de establecer un control más riguroso y una presencia estatal permanente.