El presidente Javier Milei protagonizó una histórica jornada en el Foro Económico Mundial de Davos, brindando un discurso sobre la superioridad ética del capitalismo. Ante líderes globales, el mandatario afirmó que "Maquiavelo ha muerto" y que es necesario enterrar el pragmatismo político que ignora la moral. La exposición se dio en un clima de alta expectativa por el rumbo de las reformas estructurales en Argentina.
Milei inició su discurso asegurando que el dilema entre eficiencia y moralidad es una construcción falsa de la política tradicional. Según el mandatario, el sistema de libre empresa es el único camino justo para lograr la prosperidad de las naciones. "La defensa del sistema capitalista debe estar basada en su virtud ética y moral", enfatizó frente al auditorio internacional.
El presidente lanzó duras críticas hacia la agenda socialista, vinculándola con la degradación actual de los valores en Occidente. Citó el ejemplo de Venezuela para ilustrar los daños que produce la intervención estatal en la economía y la libertad. Para Milei, retornar a la filosofía griega, al derecho romano y a los valores judeocristianos es la única forma de “salvar a Occidente”.
En un tramo clave, el jefe de Estado detalló que su gestión implementó miles de reformas para eliminar las trabas al sector privado. Destacó el trabajo técnico para extirpar el déficit fiscal y reducir drásticamente el riesgo país en pocos meses. "Esto es Make Argentina Great Again", sentenció al explicar su plan para convertir al país en un faro de libertad económica.
Respecto a la Inteligencia Artificial, el mandatario pidió a los políticos del mundo que dejen de "fastidiar" a los innovadores. Afirmó que las regulaciones sobre nuevas tecnologías solo sirven para frenar el progreso y alimentar escenarios distópicos infundados. El presidente defendió que la creatividad empresarial debe ser protegida de cualquier tipo de avance estatal o regulatorio.
Hacia el final de su alocución, Milei utilizó analogías bíblicas comparando al Estado represor con el Faraón de Egipto. Advirtió que negar la libertad conduce inevitablemente a la "oscuridad" y a la muerte de la prosperidad social. "Occidente está en peligro por haber abrazado la versión más hipócrita del socialismo: el wokismo", advirtió con firmeza ante los presentes.
Sin embargo, el mensaje cerró con optimismo sobre el rol de América en el actual contexto geopolítico global. El presidente aseguró que el continente será el encargado de pagar su deuda civilizatoria, reivindicando los valores occidentales. Con su habitual cierre de "viva la libertad, carajo", Milei concluyó una de sus intervenciones más ideológicas en el exterior.