El número de audiencias en procesos vinculados a violencia familiar y de género en la ciudad de Córdoba aumentó un 213% durante los primeros 16 meses de funcionamiento del Tribunal de Gestión Asociada de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar y Género (TGA). El dato surge de relevamientos realizados por la Oficina de Coordinación en Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, Género y Penal Juvenil del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ).
Según el informe, el incremento se explica por la implementación de un nuevo modelo de gestión judicial que reorganiza los procesos, estructuras y funciones dentro del fuero, con el objetivo de agilizar las respuestas del sistema y mejorar el acceso a la justicia para las víctimas.
En el mismo período analizado también se registró un aumento del 12,66% en las medidas cautelares ordenadas en estos procesos, mientras que las denuncias por violencia familiar y de género crecieron 5,3%. Los datos reflejan una mayor actividad judicial en una problemática considerada de alta sensibilidad social.
La secretaria general del TSJ, Agustina Olmedo, destacó la relevancia de estos resultados en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. “Las cifras obtenidas adquieren una relevancia particular en esta fecha, que nos invita a examinar las prácticas y los logros alcanzados, así como a renovar el compromiso de continuar implementando iniciativas que garanticen el derecho de acceder a la justicia”, señaló la funcionaria.
El avance en la gestión forma parte de una política institucional del TSJ que se remonta a 2015, cuando se creó la Oficina de Coordinación para abordar de manera integral y transversal las problemáticas vinculadas con la violencia familiar y de género. Desde entonces, el organismo ha impulsado más de cien acuerdos reglamentarios orientados a mejorar los protocolos de actuación y la atención a las víctimas.
Entre las herramientas implementadas se destacan un formulario especial para la recepción de denuncias que incorpora indicadores de gravedad para priorizar los casos urgentes, la notificación electrónica de medidas cautelares y la posibilidad de lectura recíproca de expedientes entre operadores judiciales de distintos fueros, lo que permite un abordaje integral y evita resoluciones contradictorias.
Asimismo, se desarrollaron acuerdos con organismos externos para garantizar medidas de protección inmediata, como protocolos de alojamiento para víctimas y la utilización de dispositivos electrónicos de control, entre ellos la pulsera dual y el botón antipánico.
En los últimos meses también se incorporaron herramientas informáticas para la tramitación de los expedientes, que permiten agilizar la elaboración de decretos, audiencias y oficios, además de un sistema de alertas para el seguimiento de las causas.
Desde el TSJ sostienen que estas innovaciones buscan fortalecer la capacidad de respuesta del sistema judicial frente a la violencia familiar y de género, brindando mayor celeridad en los procesos y una atención más efectiva para quienes recurren a la justicia.