El Conicet puso en marcha un innovador streaming que permite observar en tiempo real la vida de los pingüinos de Magallanes en islas del sur de Chubut. La iniciativa, desarrollada junto a la Fundación Rewilding Argentina, busca monitorear colonias de aves marinas a distancia, sin alterar su comportamiento natural, y acercar al público detalles poco conocidos de su biología.
“Es un proyecto que nos permite vigilar y seguir colonias de pingüinos y otras aves marinas sin presencia humana directa”, explicó Flavio Quintana, investigador del Conicet. Según detalló, las cámaras transmiten durante las 24 horas a lo largo de los seis meses que dura el período reproductivo, brindando información clave sobre incubación, alimentación y cuidado de las crías.
El sistema funciona con energía solar y antenas de internet instaladas en islas deshabitadas. “No hay ningún riesgo para los pingüinos ni para otras especies. Estas islas hoy solo están habitadas por fauna silvestre”, remarcó Quintana, quien recordó que, aunque en el pasado existieron explotaciones humanas, actualmente se trata de espacios naturales protegidos.
El streaming permite observar comportamientos fascinantes, como la organización social y reproductiva de los pingüinos. “Son especies monogámicas durante una o varias temporadas, pero no necesariamente de por vida. Si una pareja falla en la reproducción, puede ‘divorciarse’ y buscar otra al año siguiente”, explicó el biólogo. Además, destacó la distribución equitativa de tareas: “Machos y hembras se reparten al 50% la incubación de los huevos y la alimentación de los pichones”.
Quintana también se refirió al estado de las poblaciones y buscó llevar tranquilidad frente a versiones alarmistas. “El pingüino de Magallanes es una especie emblemática y muchas veces se utiliza para difundir mensajes catastrofistas. Sin embargo, los estudios científicos muestran que la población en Argentina está sana y crece a un ritmo aproximado del 2% anual”, afirmó.
Durante el año, los pingüinos alternan entre la etapa reproductiva y la migración invernal. Tras independizarse las crías, los adultos se desplazan hacia el norte en busca de alimento, siguiendo principalmente a la anchoíta. En ese recorrido enfrentan amenazas como derrames de petróleo, capturas accidentales en redes de pesca y contaminación plástica.
Consultado sobre el rol de la sociedad, el investigador subrayó la importancia de la información confiable. “Lo fundamental es mantenerse informados por canales con sustento científico y ajenos a intereses comerciales. Saber discernir entre datos reales y fake news”, señaló. También destacó avances en educación ambiental en el país, aunque reconoció que aún queda camino por recorrer, especialmente en relación con el cuidado del mar.
El proyecto, además de su valor científico, busca acercar el conocimiento a la comunidad. “Permite que cualquier persona, desde su casa, pueda conocer cómo viven los pingüinos y comprender por qué es importante proteger los ecosistemas marinos”, concluyó Quintana.