La iniciativa fue muy bien recibida por quienes viajan periódicamente en el Trolebus "A".
La conductora, quien además es docente, implementó esta modalidad para promover el hábito de la lectura.
"Los chicos prefieren los libros, pero por ahí los adultos también pide leerlos un rato", cuenta la trabajadora del volante quien tuvo que regalar algunos ejemplares a pedido de los niños.
Pasajeros, junto a sus hijos, repasan las coloridas páginas de los libros de cuentos que son acompañados por figuras de animales y dibujos animados.