Con indignación, bronca y mucha impunidad, Franco Bianchini cuenta que en esta oportunidad se llevaron solo el dinero de la caja, pero en el año 2010 le tocó vivir otro episodio aún más grave. En aquél entonces, su mamá murió de un disparo al corazón.
"Hoy me tocó a mi, es una picardía estar al lado de la comisaría y mira lo que me pasa" relata Franco quien a su vez cuenta que es muy común ver en las calles del barrio el consumo de Marihuana o el andar de las motos a alta velocidad.
"Le pido ayuda señor gobernador, soy un simple tipo que corta fiambres para poder vivir, tengo que estar agradecido de que no me hicieron nada". Concluye la víctima del asalto.