El proyecto aprobado por el Senado Nacional pretende reintegrar a la clientela que usa tarjeta de débito un tope máximo de 300 pesos por cada 2 mil en gastos sobre la canasta básica.
El beneficio alcanza a jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales, como los que perciben la Asignación Universal por Hijo.
La medida abarca a nueve millones de personas. Remarcando que todos los beneficiarios deberían realizar sus consumos exclusivamente con tarjeta.