Los tiempos han cambiado y al mismo ritmo, los gustos de los papás que en su día, prefieren otro tipo de regalos muy alejados de lo convencional.
Atrás quedaron los perfumes, tablas para el asado o alguna prenda de vestir. Para este año, hay una alta demanda de los padres que buscan potenciar su belleza concurriendo a los tan nombrados Spa.
Desde una sesión de masajes anti estrés o porqué no depilación definitiva, son algunos de los pedidos más recurrentes.
No significa que todos piensen por igual, obviamente hay quienes prefieren lo tradicional, pero llama la atención de los gustos de las nuevas generaciones.