Comerciantes notaron un notable aumento en la venta de calzoncillos largos, lo que ha provocado que rápidamente el stock se agote en los mostradores.
Si bien, esta prenda surgió hace muchos años atrás, las bajas temperaturas han obligado a traerla al presente incluso con nuevos diseños y texturas para mayor comodidad.
En la calle, cordobeses reconocen que es una buena alternativa para pasar el frío.