Los vehículos fueron secuestrados en las localidades de Jesús María, Colonia Caroya, La Granja y Villa Animí.
Desde la policía afirmaron que los coches tenían adulterado sus números de chasis y motor. Como consecuencia de ello, había gente que de buena fe compró estos autos adulterados y ahora quedaron en manos de la justicia.
El Jefe del operativo, dijo que el año pasado detuvieron a los integrantes de esta banda delictiva que operaba en la zona, sin embargo, luego quedaron en libertad y volvieron a violar la ley.