Con gas pimienta en la mano, una pasajera aguarda la llegada del colectivo en Barrio Vicor. El miedo de transformarse en una nueva víctima de la inseguridad la llevó a comprar este dispositivo de defensa que lleva consigo cada ve que sale a trabajar.
Casos como este se suman a una serie de medidas que implementan los pasajeros para evitar los robos. Tratan de esperar en la parada junto a otros vecinos, no llevan mochilas o en la cartera transportan lo justo y necesario, todo es válido con tal de protegerse de los ladrones.