Electricistas, carpinteros, plomeros y herreros fueron algunos de los oficios dictados durante varios meses para lograr incluir en el sistema a quienes quieren seguir adelante pese a todas las adversidades.
En el medio, el Padre Mariano Oberlin fue quien impulsó al grupo a continuar forjando el futuro de los aprendices que con orgullo recibieron este miércoles su diploma de honor.
El fin del curso no significa terminar con la tarea. Más aún, una nueva ventana a las oportunidades se abre de par en par lejos del flagelo de la Droga que acongoja a esta sociedad.
Con alegría en sus rostros, los estudiantes recibieron su mejor premio.