Este último fin de semana, un policía fue atacado aparentemente por familiares de un paciente que se resistieron a retirarse estando fuera del horario de visita permitido.
El agente recibió una fuerte golpiza en su rostro por lo que debió ser trasladado al Policlínico Policial donde recibió las primeras curaciones.
Sin embargo, el equipo médico reconoce que no fue un hecho aislado y que permanentemente ocurren episodios de inseguridad, con las cuales, deciden llevar adelante medidas de fuerza concretas para exigirle al estado una solución inmediata.
Mientras tanto, pacientes perdieron sus turnos, muchos de ellos provenientes del interior.