Las pequeñas gozan muy buen estado de salud y sus madres están más de felices por el nacimiento por partida doble.
Sin embargo, la situación que atraviesan no es de las mejores. La mamá de las adolescentes se fue de la casa hace tiempo y no volvieron a verla. Abandonaron la escuela primaria y viven con sus cuatro hermanos menores en una humilde vivienda de Jesús María.
Ninguna de las dos mujeres está en pareja, y en el caso de María Florencia, el padre de la criatura no sabe que quedó embarazada.