"Un aumento de esta magnitud es paralizante" así lo describe Pablo Mohn, dueño de la firma quien con desazón mira su fábrica de cerámicos San Vicente.
Los incrementos en los servicios elementales para la producción, han provocado un fuerte impacto en el rubro. Por el consumo de gas, pagaban 15 mil pesos y ahora la última factura llegó a 65 mil pesos.
Como consecuencia, la firma deberá realizar un recorte ya que el 80% de los ingresos quedará destinado al pago de sueldos y servicios sin contar los costos de mantenimiento.